“La tercera pata del Dream Team”

  • osé Mari Bakero bautiza así a Tonny Bruins, un técnico que en Holanda ya era toda una institución como ‘scout’ antes de llegar al Barça de la mano de Cruyff

Tonny Bruins y Ronald Koeman, en la eliminatoria de Champions Benfica-Barça, en 2006

Cuando llegó al Barça, de la mano de Johan Cruyff, como su ayudante, el nombre de Tonny Bruis Slot (Amsterdam, 1 de abril de 1947) era absolutamente desconocido en el entorno barcelonista. Claro, no existían las redes sociales ni las plataformas televisivas de hoy, que permiten seguir muchas Ligas o conocer hasta el último detalle de prácticamente cualquier equipo europeo. Así, pocos sabían que Bruins había sido el entrenador del Ajax cuando el equipo holandés ganó la Liga 84-85. Aad de Mos dimitió el 6 de mayo de 1985 por discrepancias con la directiva y tres semanas después, con Bruins en el banquillo, el Ajax se proclamó campeón. Tonny falleció el pasado lunes, 1 de noviembre de 2020, a causa de un cáncer.

Pese a que siempre fue un técnico que se mantuvo en un segundo plano (de hecho, ese título liguero no figura en su palmarés), en Holanda tiene un enorme prestigio bien ganado como uno de los mejores ‘scout’. Por ejemplo, antes de irse al Barça con Johan, sucesor de De Mos en el Ajax con Bruis a su lado, el entrañable Tonny trajo al fútbol base del Ajax perlas como los hermanos De Boer, Edgar Davids o Patrick Kluivert, futuros campeones de Europa. Y también futuros jugadores del Barça.

El hombre de la pizarra

En el club barcelonista, del genial trío de técnicos Cruyff-Rexach-Bruins, Tonny era el que hacía la pizarra, el que analizaba a los rivales, especialmente los europeos. Suya es la imagen del 5-0 ante el Madrid con la mano extendida, festejando, pero también suyos eran los consejos a los que escuchaba Johan antes de los grandes partidos. La gran mayoría de encuentros aquel Barça los ganaba por puro talento. Pero, de vez en cuando, era necesario un refuerzo táctico.

Por ejemplo, de aquel 5-0 ante el Madrid quedó el ‘hat trick’ de Romario, pero fue un partido muy trabajado tácticamente, con novedades en el planteamiento como la inclusión de Nadal en la media, marcando a Míchel. O el de la final de Wembley ante la Sampdoria, de la que se dice que Tonny fue el inductor de un planteamiento más conservador para neutralizar a Lombardo.

Bruins se metió en el bolsillo a aquel vestuario ganador, lleno de internacionales y de gente que estaba en la cima de su carrera, con su dedicación. José Mari Bakero recuerda que “era una persona diferente, divertida, que hacía una labor tremenda. Apenas hablaba castellano, pero quería ser él quien, expresándose como podía, con Cruyff traduciendo y completando, nos explicase cómo eran los rivales. Sin tablets como ahora, con fotos pegadas en la pizarra de cada jugador. Nos ganó por eso”. Desde luego, si Johan era el traductor, la tarea debía ser titánica.

Bakero es quien considera que “Bruins era la tercara pata del Dream Team: Johan era la idea y Rexach el toque de casa. Bruins era el trabajo táctico”.

Cuando, poco antes del final del ‘Dream Team’, en 1996, el Barça se emparejó con el PSV Eindhoven en cuartos de final de la UEFA (la eliminatoria del golazo de Sergi Barjuan en Eindhoven), Bruins dio a conocer al Barça a dos futbolistas como Cocu y Zenden, jugadores de aquel PSV que un par de años después iban a llegar al Barça. Y que crearon mucho peligro.

Bruins ya había decidido dejar el Barça en 1996, cuando Núñez despidió a Cruyff. Tenía entre manos un proyecto ilusionante: el PSV le había encargado tejer una red de ‘scouting’ como la que él había dirigido en el Ajax, considerada la mejor del mundo, y que había dado sus frutos con la generación que en los noventa asombraría a Europa.

Pero lo que todos destacan de Tonny Bruins Slot es su carácter afable, una sonrisa y una simpatía que hacían de él un ser querido. Bruins combinaba su capacidad de trabajo, enorme, y sus conocimientos tácticos con una cercanía con los futbolistas que facilitaba que valoraran su tarea, no siempre bien asumida por los jugadores.

La mano derecha de Koeman

Ronald Koeman, que había jugado a las órdenes de Bruins en el Ajax y después volvió a escuchar sus consejos en el ‘Dream Team’, se lo llevó después con él a lo largo de su carrera como técnico. Con Ronald, Tonny volvió al Ajax y luego estuvo con él en el Benfica, el Valencia y el AZ. En el Valencia, José Mari Bakero completó el trío de técnicos. Tanto él como Ronald están muy afectados por su pérdida.

Desde 2011, Bruins era miembro del consejo Ejecutivo del Ajax, último club en el que trabajó como ‘scout’, haciendo informes para Frank de Boer, al que dos décadas antes había fichado para el fútbol base del Ajax junto a su hermano gemelo. Bruins recogió hasta el final todo el cariño que sembró a lo largo de su vida.

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